Puntos clave
- El excremento y las roeduras son las señales más claras.
- Los roedores siguen siempre las mismas rutas junto a paredes.
- Actuar temprano evita pérdidas de mercadería.
- El control efectivo combina estaciones, monitoreo y exclusión.
Ratas y ratones son nocturnos y desconfiados: casi nunca se ven de día. Cuando alguien del equipo ve uno, normalmente ya hay varios. Estas son las señales que conviene revisar cada semana en cualquier bodega.
Las 8 señales
- Excremento: pequeños y oscuros, junto a paredes, detrás de tarimas o en estanterías.
- Roeduras en sacos, cajas, empaques, tarimas de madera o cables.
- Marcas de grasa oscuras en rodapiés y bordes por donde transitan.
- Huellas visibles en superficies con polvo.
- Nidos hechos de papel, cartón triturado o tela en rincones poco movidos.
- Olor fuerte a orina en espacios cerrados.
- Ruidos en cielos falsos o detrás de mercadería, sobre todo de noche.
- Madrigueras en jardines, taludes o junto al muro perimetral.
Qué hacer si detecta alguna
- No mueva toda la mercadería de golpe: los roedores se dispersan.
- Separe y revise el producto afectado.
- Anote dónde encontró la evidencia; ayuda a ubicar las rutas.
- Contacte a un proveedor profesional para una inspección.

Cómo se controla de forma profesional
Un programa de control de roedores combina tres cosas: estaciones cebaderas cerradas en el perímetro, trampas de captura en el interior y medidas de exclusión para cerrar puntos de entrada. Sin exclusión, los roedores regresan.

